- Un registro a modo y selectivo
- Una nueva estrategia que no es nueva
- Ausencia del tema migrante en la estrategia
30 de marzo de 2026
La Fundación para la Justicia y El Estado Democrático de Derecho se suma a los pronunciamientos de diversas organizaciones, colectivos y víctimas respecto al informe de la Estrategia de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas, presentado este 27 de marzo en la conferencia matutina de la presidenta de la República.
Los resultados y propuestas presentados por la Presidenta, en relación al Registro Nacional de Personas Desaparecidas, muestran una desnaturalización del registro mismo. Condicionar la búsqueda a la apertura de una carpeta de investigación y a la existencia de datos “completos” coloca el riesgo de excluir a miles de casos.
En lugar de aplicar fórmulas que buscan disminuir los números y minimizar el problema, se debería de crear modelos y herramientas que faciliten el reporte y registro de casos, reconociendo las limitaciones a las que se enfrentan las familias, incluyendo los riesgos de represalias asociados a la denuncia, así como la desconfianza en las autoridades mismas generada por la corrupción y colusión persistentes.
La estrategia planteada, derivada de la reforma del 2025, no ofrece paradigmas nuevos para eficientar la búsqueda e investigación. La mayoría de las medidas señaladas ya estaban previstas en la Ley General del 2017, y otras son mencionadas de manera genérica, sin claridad sobre cómo se pretenden llevar a cabo, como la coordinación entre fiscalías y comisiones de búsqueda.
Por otro lado, la estrategia no contempla ni hace alusión a lógicas y necesidades particulares, como son las de las familias de los miles de migrantes víctimas de desaparición y desaparición forzada en nuestro país. Desconoce iniciativas, mecanismos y recomendaciones internacionales previas, como la Mesa de Búsqueda de Personas Migrantes Desaparecidas creada en el 2021 por el Sistema Nacional de Búsqueda, pero que no ha podido operar por falta de lineamientos.
Desde su experiencia, la Fundación ha podido constatar que las familias de migrantes desaparecidos difícilmente pueden acceder al registro de sus casos, más aún a procesos formales de investigación y búsqueda, sin la asistencia de organizaciones civiles. La brecha de acceso a la justicia para dicha población ha sido el origen del impulso, desde la sociedad civil, de mecanismos como el Mecanismo de Apoyo Exterior Mexicano de Búsqueda e Investigación y la Mesa de Búsqueda de Personas Migrantes Desaparecidas, los cuales han sido reconocidos por el gobierno de México como base de la política nacional en materia de búsqueda de migrantes desaparecidos. Lamentamos que la estrategia presidencial presentada no los señale y exigimos su incorporación.
Finalmente, llama la atención la falta de inclusión de las organizaciones civiles en la propuesta, desconociendo su labor de asesoría, representación y acompañamiento a víctimas, así como sus aportaciones y propuestas de políticas públicas.
La estrategia presentada deja muchas preguntas y preocupaciones, que pedimos sean escuchadas; diálogo permanente, transparencia y participación de colectivos, víctimas y organizaciones.
Contacto de prensa
Sacnicté Caballero
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